
investigación revela: tan solo 10 minutos de interacción con un asistente de ia pueden debilitar significativamente la capacidad humana de resolver problemas de forma autónoma
los últimos experimentos demuestran que confiar brevemente en asistentes de inteligencia artificial (como gpt‑5) reduce rápidamente la autonomía cognitiva de las personas. tras apenas 10 minutos de interacción con la ia, los participantes mostraron una notable disminución en su desempeño en tareas cognitivas como cálculos numéricos y comprensión lectora.
en el estudio, algunos sujetos realizaron las tareas con la ayuda de la ia; luego, el sistema interrumpió repentinamente su servicio. en ese momento, su rendimiento empeoró drásticamente en comparación con el grupo de control, que no utilizó la ia en ningún momento: la tasa de aciertos pasó del 73 % al 57 %, la frecuencia de omitir preguntas aumentó notablemente y la disposición a intentar resolver los problemas por sí mismos se redujo de manera evidente.
cabe destacar que este efecto de deterioro fue especialmente pronunciado entre quienes estaban acostumbrados a solicitar directamente las respuestas, en lugar de limitarse a recibir sugerencias. dos rondas adicionales de experimentos confirmaron la universalidad de este fenómeno: en distintos tipos de tareas de comprensión lectora, la dependencia excesiva de la ia también provocó una rápida pérdida de la capacidad de pensamiento independiente.
los investigadores subrayan que el riesgo no radica en la tecnología de la ia en sí, sino en la forma en que se establece la colaboración humano‑máquina. cuando las personas ceden de manera continua la responsabilidad de juzgar y decidir a los modelos, la participación cognitiva del cerebro se ve reducida; con el tiempo, esto genera pereza mental y termina erosionando las capacidades de razonamiento, análisis y resolución de problemas que deberían ser propias del ser humano.